lunes, 3 de septiembre de 2012

Stage 1: Los Angeles.


Diana Quinn y Roxanne Raven no vivían en el mismo Estado. No tenían la misma edad, ni siquiera eran parecidas fisicamente. Sus vidas no tenían nada que ver la una con la otra.

Diana Quinn vivía en Anchorage, Alaska. Hija de Steven y Lisa Quinn vivía cerca de la Universidad de Alaska Anchorage. Su madre tenía grandes espectativas sobre el futuro de su hija mayor. Soñaba con que llegara a ser doctora y pasase por la universidad. Lisa Lively, apellido de soltera, nunca había pisado la universidad y trabajaba como dependienta de un supermercado. Steven Quinn era informático en una empresa de finanzas y también tenía puestas todas sus espectativas en Diana. No solo porque consideraba a su hija una chica increiblemente inteligente sino también porque ella tenía que dar ejemplo a sus tres hermanas menores: Shally, Lindsey y Cinthia.

Como comprenderéis sobre Diana pesaba una gran responsabilidad. A sus veinte años había cursado su primer y segundo curso de medicina sin ningún contratiempo. No solo sin ningún contratiempo sino que la media de sus notas eran siempre sobresalientes. Sus profesores estaban entusiasmados con ella y veían en su cerebro un futuro brillante para la medicina y la sanidad.


Roxanne Raven vivía en Montgomery, Alabama, junto con su madre Sherrie Raven en una pequeña casa de jardin algo destartalado. No tenía hermanos pero sí un perro al que llamaba Rocky. Roxanne no era buena estudiante, ni siquiera le interesaba ir al instituto. Solo vivía por una cosa. La música. La música la teletransportaba a lugares lejanos en donde no escuchaba las disputas de los vecinos ni el ruido de las peleas callejeras del barrio. En cuanto ponía el vinilo simplemente su cuerpo se movía. Sherrie Raven había sido actriz, o lo había intentado mas bien. De joven se había marchado de Texas y había ido a California con el objetivo de convertirse en una estrella de la televisión. Años después se mudó a Alabama sin ningún premio televisivo y una barriga de seis meses. Sherrie era camarera y aunque no había podido dar la vida que habría deseado a su hija la había regalado una guitarra cuando la niña cumplió trece años. Desde entonces Roxanne no se separó de su guitara.

¿Qué tenían en común estas dos chicas?

Que amaban la música más que a nada en el mundo.

Fue la música la que hizo que ambas viajaran a Los Angeles, California.

Fue la música la que hizo que Diana, cansada de la autoridad y vigilancia familiar, convenciese a sus padres para que la dejaran viajar a Los Angeles para cursar su tercer año de medicina cuando su objetivo era mucho más alejado de los voluminosos libros de anatomía y física. 

Fue la musica la que hizo que Roxanne, a sus dieciocho años, pidiera a su madre unos cuantos dólares, empaquetase sus pertenencias en una maleta de tela y se echase la guitarra al hombro para coger un autobús que la llevaría hasta Oklahoma, desde allí cogería otro que la llevase hasta Utah y desde allí uno hasta Los Angeles. 

********

Los Angeles, California. 1978.

Diana bajó del avión junto con sus maletas y las gafas de sol puestas. Una sonrisa se había implantado en su boca y era incapaz de borrarla de su cara. Su vida iba a dar un giro de 190 grados. Arrastró su maleta hasta la ciudad.

Roxanne pisó Los Angeles en el mismo instante que lo hizo Diana, solo que bajando de un destartalado autobús. Ella dio un salto ilusionado y rápidamente decidió internarse en la ajetreada ciudad de Los Angeles.

http://www.youtube.com/watch?v=6IsHLTdoRME

Todo era ruido y multitud. Los pitidos de los coches impregnaban el ambiente e incluso los empujones de la gente eran mas violentos y apresurados.
Era como si esa ciudad respirase velocidad. Velocidad, velocidad, velocidad. 
Y entre toda esa velocidad... Rock. Un rock que se respiraba y entraba en tu organismo como el oxígeno, como el carbono. Como un veneno salvaje.
Como en una jungla que las invitaba a cantar.

Roxanne: 
Welcome to the jungle!
We've got fun 'n' games.
We got everything you want, honey,
we know the names.

Diana:
We are the people that can find
whatever you way need.
If you got the money, honey,
we got your disease.

Roxanne & Diana:
In the jungle,
Welcome to the jungle.
Watch it bring you to your
k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-knees, knees...

Roxanne:
I wanna watch you bleed!

Diana:
Welcome to the jungle!
We take it day by day.
If you want it you're gonna bleed
but it's the price you pay.
And you're a very sexy girl

Roxanne:
That's very hard  to please.

Diana:
You can taste the bright lights
but you won't get them for free.

Roxanne & Diana:
In the jungle,
Welcome to the jungle.

Roxanne:
Feel my, my, my serpentine.
I...I wanna hear you scream!

Diana no podía parar de observar a un lado y a otro. Aquello era tan diferente a su ciudad natal. Sabiéndose tan lejos de su casa se sentía libre como nunca se había sentido. Libre y con la posibilidad de experimentar todas aquellas cosas que deseaba. Quería rock. Quería música. Dejar atrás sus libros aburridos y entregarse a una música violenta y quedarse afónica.

Roxanne simplemente corría entre la gente con su guitarra en la espalda y su maleta en el hombro. Con los ojos bien abierto y asumiendo el olor, ritmo y color de esa cuidad como suyos.

Roxanne:
Welcome to the jungle!
It gets worse here everyday.
Ya learn ta live like an animal
in the jungle where we play.
If you got hunger for what you see

Diana:
You'll take it eventually

Roxanne:
You can have anything you want
but better not take it from me.

Roxanne & Diana:
In the jungle,
Welcome to the jungle.
Watch it bring you to your
k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-knees, knees...

Diana: 
I wanna watch you bleed!


-"Mi madre estuvo aquí"-pensó Roxanne. Sin poder evitarlo se imaginó a Sherrie de joven. Se imaginó a esa chica rubia y joven, llena de esperanzas e ilusiones. Con su vestidito azul y sus botas texanas, sus discos a cuestas y su maleta de tela con flores.

Roxanne:
When you're high you never
ever want to come down.
So down.

Diana:
So down.

Roxanne:
So down.
YEAHHHHHHHHHHHHHHH!

Ella cumpliría sus sueños. Conseguiría lo que su madre nunca consiguió: ser una estrella. Se envolvería de música y de fama y podría conseguir a su madre todo lo que ella no pudo por si misma. Se forjaría un nombre en aquella ciudad y cuando mirase hacia atrás recordaría ese momento en el que llegó a Los Angeles. Ese momento en el que aún no era nadie. Siguió por la gran avenida y se internó más y más en aquella ciudad. No tenía más que 30 dólares y ni un sitio donde dormir pero no le importaba. Encontraría un lugar donde coger un trabajo. Vivir en aquella ciudad iba a ser toda una aventura.

Diana dio una vuelta a su alrededor. No pensaba ir a la universidad. Ni por un solo momento. Y tampoco pensaba llamar a sus padres. No. Necesitaba la libertad. Sentir que ella era la dueña de su vida.   
Y que nadie iba a decirla lo que debía hacer. Nadie iba a dirigirla. Ella iba a tomar las decisiones por una vez. Por una vez en su vida.

Diana:
You know where you are
You`re in the jungle, baby.

Roxanne: 
You're gonna die.

Roxanne & Diana:
In the jungle,
Welcome to the jungle.
Watch it bring you to your
k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-knees, knees!!

Jungle,
Welcome to the jungle.
Feel my, my, my serpentine.

 Jungle,
Welcome to the jungle.
Watch it bring you to your
k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-k-knees, knees!!

Jungle,
Welcome to the jungle.
Watch it bring you to your
it' gonna bring you down-HA!






Un cartel llamó la atención de Diana. "HABITACIONES LIBRES"en letras de neón verdes. Sonrió y entró en el afilado y estrecho portal del edificio. El recibidor era pequeño y algo sucio. Una mujer tan afilada como el portal la miró por encima de sus gafas de montura gruesa y marrón.

-Hola-la saludó Diana con una sonrisa.

La mujer no se la devolvió.
Vaya, que amable.

-Em...-dijo frunciendo el ceño Diana- Quería informarme sobre... las habitaciones libres.

La anciana la miró de arriba abajo. Sus ojos eran apenas una rendija de arrugas estiradas, sin duda alguna por la fuerza con la que se había hecho el moño en su cogote. La mujer abrió un pesado libro de cuentas y chupándose el dedo pulgar pasó algunas páginas con una tranquilidad casi mortal. Diana la observó con detenimiento. ¿Cuántos años tendría esa mujer? ¿80? Como mínimo. Era una momia andante...

La mujer tamborileó con su dedo indice sobre un número y habló con una voz rasposa y algo temblorosa.

-La número 4 está libre.
-¿Cuánto costaría alquilarla?
-Una noche cuesta tres dólares.

Diana calculó el dinero que tenía a mano. 200 dólares no estaban nada mal y era todo lo que sus padres se habían fiado en darla hasta saber su ubicación y poderla enviar ellos mismos más. No podía contar con el dinero de sus padres hasta que no se pasase por la Universidad... Cosa que solo haría para asegurar que ellos le mandarían a la dirección del centro un sobrecito cada mes con más dinero... hasta que les avisaran de que Diana no asistía a clases, claro.

El dinero le alquilaría seguro un mes, dejándola el suficiente dinero para poder comprar comida y moverse por la ciudad. Aceptó.

La habitación 4 era pequeña y más larga que ancha. El baño estaba al final del pasillo y era común a las seis habitaciones del sitio. Rápidamente dejó su maleta y con tan solo la llave de la puerta y la cartera se apresuró a salir de nuevo a la calle.

Empezaba a anochecer y el cielo se teñía de colores oscuros. El centro de la ciudad la rodeaba. Lleno aún de la gente que salía del trabajo, de los niños con las mochilas de sus actividades extraescolares, de los estudiantes que iban a empezar a disfrutar de la noche.

http://www.youtube.com/watch?v=M_PuTWWs4MU

Diana:
When you're alone and life is making you lonely,
You can always go

Roxanne & Diana:
Downtown

Diana:
When you've got worries, all the noise and the hurry
Seems to help, i know

Roxanne & Diana:
Downtown

Diana:
Just listen to the music of the traffic in the city.
Linger on the sidewalk where the neon signs are pretty.
How can you lose?
The lights are much brighter there.
You can forget all your troubles, forget all your cares.

Roxanne & Diana:
So go downtown, things'll be great  when you're
Downtown, no finer place for sure...
Downtown, everything's waiting for you.

Roxanne:
Don't hang around and let your problems surround you.
There are movie shows

Roxanne & Diana:
Downtown

Roxanne:
maybe you know some little places to go to
where they never close

Roxanne & Diana: 
Downtown

Roxanne:
Just listen to the rhythm of a gentle bossa nova.
You'll be dancing with him too before the night is over.
Happy again.
The lights are much brighter there.
You can forget all your troubles, forget all your cares.

Roxanne & Diana: 
So go downtown, where all the lights are bright.
Downtown, waiting for you tonight...
Downtown, you're gonna be all right now.

Roxanne caminó de espaldas un momento, admirando los edificios. Estaba siendo hechizada por los edificios y la visión del anochecer en California. Los altos edificios y las luces que empezaban a encenderse perezosamente. El olor a perritos calientes y comida china. Se chocó con un hombre anciano.

-¡Oh, lo siento!
-Mira por donde vas mocosa-le replicó el viejo con mala uva siguiendo su camino a paso lento en su bastón.

Roxanne se encogió de hombros con una sonrisa. Siguió caminando.

Roxanne:
And you may find somebody kind to help and understand you.
Someone who is just like you and needs a gentle and to
Guide them along.
So maybe I'll see you there.
We can forget all our troubles, forget all our cares. 
So go

Roxanne & Diana:
Downtown, hings'll be great  when you're...
Downtown, don't wait a minute more...
Downtown, everything's waiting for you!

Sí, indudablemente Los Angeles era la ciudad de Diana y Roxanne.

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